La garantía del vehículo no cubre la reparación. Piezas de desgaste en compraventas de segunda mano.

Has comprado un coche o una moto de segunda mano. Y te acaban de decir que la garantía del vehículo no cubre la reparación porque se trata de una pieza de desgaste ¿Qué puedes hacer?

Punto de partida: compraventa de vehículo de segunda mano.

la garantía no cubre la reparación

En esta entrada no hablamos de compraventas de vehículos a estrenar. Nos referimos a supuestos de compraventas de vehículos de ocasión o de segunda mano.

Tampoco nos referimos a ventas entre particulares, porque en estos supuestos, salvo que venga expresamente recogido por el vendedor, no es aplicable la garantía y solo cabe recurrir a los supuestos de vicios ocultos.

Así que nuestro punto de partida es cuando has comprado un vehículo a un empresario que se dedica profesionalmente a dicha actividad. Y mira tú por dónde, al poco de que te lo dieran, empieza a fallar más que una escopetilla de feria.

Pongamos un ejemplo, supongamos que te has comprado un coche de 5 años de antigüedad, con 45.000 km, por 7.000 € y que a los pocos días descubres que los neumáticos hay que cambiarlos porque están completamente desgastados así como que el motor hace un ruido muy raro.

¿Qué puedes hacer?

Garantía del vehículo.

Tenemos que partir de la base de que, cuando se compra un coche o una moto a una empresa o profesional de la materia, el mismo, por ley, tiene que ofrecerte la garantía del vehículo.

Esta posibilidad no es algo que dependa del vendedor, sino que viene regulada en la Ley de Consumidores y Usuarios. Dicha normativa exige, como mínimo una garantía de 3 años de garantía para los objetos a estrenar y de un año si es un vehículo de segunda mano.

Esta garantía debiera permitirte exigir la reparación de las piezas que se hayan podido romper. Incluso cabe que solicites otras opciones, como la reducción del precio o la resolución del contrato. Si quieres saber más sobre la garantía no dejes de leer esta entrada.

Así que te diriges al vendedor y le pides que te cambie los neumáticos y te repare el motor. Pero, para tu sorpresa este te responde que él no se hace cargo de nada porque la garantía no cubre las piezas de desgaste.

¿Es eso cierto?

¿La garantía cubre siempre? Las piezas de desgaste.

La garantía no es un derecho ilimitado y tiene también su “letra pequeña”.

En concreto, y conforme a lo que La Ley de Consumidores y Usuarios recoge, la garantía está condicionada a la “naturaleza” del objeto y a aquellos aspectos del mismo que el comprador debiera conocer o no hubiera podido “fundadamente ignorar” en el momento de celebración del contrato.

Vamos a explicar qué significa lo que acabo de decir con ejemplos.

Piezas de desgaste

Imagínate que compras por 50 € un coche de 25 años de antigüedad con 300.000 kilómetros a sus espaldas y que estaba a puntito de llevar al desguace. Pues no hay que ser ningún experto para saber que al coche, como mucho, le quedan dos telediarios (si es que llega).

Es totalmente previsible que, con esa antigüedad, uso y por el precio que te lo venden, el coche, más tarde o más temprano, te va a dar problemas.

Pues en este caso, el vendedor pudiera alegarte perfectamente que la garantía no cubre las piezas del coche. Se trata de un ejemplo extremo que no ofrece lugar a dudas.

Ahora volvamos al ejemplo con el que comenzaba esta entrada. Coche de 5 años de antigüedad y 45.000 km que ha costado 7.000 €. Y resulta que, tras comprarlo, ves que hay que cambiar los neumáticos y que el motor hacer un ruido sospechoso.

Le reclamas al vendedor y este te dice que qué esperabas que, al comprar un coche usado, estás aceptando un riesgo. Que si no haberte ido a un coche nuevo.

Pues en relación a los neumáticos, y partiendo que su vida útil ronda los 5 años, pudiera llevar toda la razón y es posible que su reparación te la tengas que comer con patatas. Y es que la garantía del vehículo no cubre cuando hablamos de piezas (por todos sabido) que se desgastan por su mero uso. De piezas de desgaste. Por lo que es imposible pretender que los neumáticos de un coche con 45.000 km estén como nuevos.

Vayamos ahora al “ruidito” del motor que no te deja dormir tranquilo. El vendedor de nuevo te dice que la garantía no cubre ¿Lleva razón?

Pues si partimos que la vida útil de un motor es muy superior a 5 años, resulta evidente que no es equiparable a unos neumáticos. Nadie pone en duda que el motor también se desgasta con su uso, pero de ahí a que ya de problemas con tan poca antigüedad va un trecho.

Así que en este caso, atendiendo a los kilómetros del coche, precio y años del mismo no era para nada esperable que el motor empezara a dar problemas. Si por mucho que se trate de una pieza que se desgasta por su uso, es todavía muy pronto para que presente averías, la reparación ha de estar cubierta por la garantía.

Como podéis imaginar, el cuándo sea lógico preveer que una pieza pueda dar problemas o no, es algo muy subjetivo dependerá de cada caso concreto.

En las compraventas de vehículos hay que valorar el precio, la antigüedad y el kilometraje para poder concluir en un sentido o en otro.

Por ejemplo, si el coche tiene tan solo 5 años, pero en vez de tener un precio de 7.000 €, tiene un precio de 150 €, pues ya es previsible que el coche no está en buen estado. Aquí sí que es aplicable el “qué esperabas” que antes comentaba.

Y al contrario, si te venden un coche de 10 años, pero te juran y perjuran que nunca se ha puesto en marcha y está muy bien cuidado, pues lo normal es que tuviera que dar un buen resultado.

Así que depende mucho del estado con el que lo publicitan y finalmente te lo venden. De hecho, si te fijas, en los contratos de compraventa rara vez te vas a encontrar una frase que diga el el coche está como nuevo o en perfecto estado.

Es lógico, no estás comprando un coche nuevo. Así que los vendedores suelen incluir cláusulas como “el comprador ha examinado el vehículo y es consciente de su estado, conforme al desgaste por antigüedad y kilometraje”

Para que se me entienda, de palabra quizás te están diciendo que el coche o la moto va de lujo, pero en el contrato dejan muy claro, con cláusulas como las que acabo de indicar, que estás comprando un vehículo que, al ser de segunda mano, el día de mañana, pudiera dar fallos.

Y ciertamente pudieran llevar razón con piezas como los neumáticos. Pero lo que no cabe es que el vendedor pretenda estirar el chicle y meter en el mismo saco todo tipo de avería para, de esta manera, eludir responsabilidad.

Por último, otro aspecto a tener en cuenta es la gravedad de la avería. Volvamos a nuestro ejemplo. Si los neumáticos se han quedado sin dibujo, es obvio que obedece a un desgaste gradual, perfectamente compatible con el deterioro por kilometraje.

Pero si de la noche a la mañana, sin previo aviso, el motor no es que haga un “ruidito”, sino que deja por completo de funcionar, estamos hablando de una avería grave que no obedece tanto a un desgaste progresivo por uso. El fallo mecánico tendría su origen en una mala calidad del producto o una conservación inadecuada del mismo.

Y en estos casos, cuando la avería sea de traca, no solo se podrá exigir que la garantía repare la pieza, sino que también se podrá optar por la resolución del contrato y que te devuelvan tu dinero

Conclusión.

1.- Cuando compras un vehículo a alguien que se dedica profesionalmente a dicha actividad, sí o sí, te tiene que dar una garantía.

2.-La garantía es de 3 años si el vehículo es nuevo, o de 1 año si es de segunda mano.

3.-La garantía del vehículo no cubre las reparaciones de piezas que se desgastan por su uso cuando, por la antigüedad y el kilometraje del vehículo, era evidente que estaban ya al final de su vida útil.

Comprar un coche de segunda mano tiene un riesgo, porque todos sabemos que puede terminar dando fallos. Pero existe una delgada línea roja entre averías previsibles y que, sencillamente, te han tratado de dar gato por liebre. No todo vale, no todo se puede meter en el mismo saco.

Por eso, cuando los clientes acuden a mi despacho, veo su caso concreto. Es cierto que, a veces no queda otra que aceptar que el coche no daba para más. Pero, en otras muchas ocasiones, iniciamos demandas frente a los vendedores, porque la reclamación es plenamente viable.

Contacta conmigo y saldremos de dudas.

Abogado de derecho de consumo en Granada (derecho civil)

Fuentes: foto de entrada, foto 1, foto 2.

Pablo Romero
Author
¿Quién soy yo? Pues alguien muy alejado de la imagen fría y distante que quizás tengas de un abogado. Me caracteriza la cercanía, confianza y sencillez. Me encanta mi trabajo y me ilusiona ayudar a los demás. Civil, penal, laboral y familia. Pablo Romero. Abogado en Granada.

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