Arrendamiento con opción a compra

¿Qué es un arrendamiento con opción a compra? ¿Qué requisitos tiene? En esta entrada te lo explico todo.

Alquiler con opción a compra.

requisitos de la opción de compra

En España existe el concepto de que, cuando “simplemente” se está alquilando una vivienda, como inquilino, estás tirando el dinero, porque no lo inviertes en adquirir un inmueble para un futuro.

Por eso, para evitar que, el dinero que el inquilino paga de renta, caiga en “saco roto”, muchos recurren al contrato de arrendamiento con opción a compra.

Se trata de una figura nueva que supone un punto intermedio entre una compraventa y un alquiler.

La idea es sencilla: al firmar este contrato, el inquilino no compra ninguna vivienda, simplemente la alquila. Así que, de esta manera, se evita, a priori, las ataduras de una compraventa (hipoteca, comunidad de propietarios, IBI etc etc)

Pero igualmente pacta con el propietario que, si en un plazo determinado, termina comprando la vivienda, todo o parte de lo que vaya pagando de renta, sea descontado del precio final de la compraventa. Y de esta manera, el dinero de la renta no se “esfuma”, sino que se va invirtiendo para un futuro inmueble.

Requisitos del arrendamiento con opción a compra.

alquiler con opción de compra

Se trata de una figura relativamente nueva, que no se encuentra regulada en la Ley de Arrendamientos Urbanos, ni de manera específica en ninguna otra normativa.

Así que, cuando firmas un arrendamiento con opción a compra, todo lo relativo al alquiler sí que se regirá por la LAU, pero todo lo concerniente a la opción a compra dependerá de lo pactado por las partes en el contrato (siempre, claro está, que no sea contrario a Derecho)

Eso sí, la Jurisprudencia ha ido recogiendo unos requisitos mínimos para la validez de este tipo de contrato:

-Fijación de la opción a compra.

En el contrato, junto con el arrendamiento, tiene que venir regulada la opción a compra, o lo que es lo mismo, que se le otorga al inquilino la posibilidad de adquirir la casa, a su voluntad, sin que el arrendador pueda negarse, siempre que cumpla con los términos de dicha opción, que son los que pasamos a exponer.

-Precio de la opción a compra.

Es necesario determinar el precio en el que, el día de mañana, el inquilino podrá adquirir la vivienda. Se puede establecer el precio de manera exacta o haciéndolo depender de variables que lo hagan determinable (como por ejemplo, el IPC).

Lo que no se puede pactar nunca, es que el precio de la casa quede a la decisión unilateral de una de las partes.

-Duración de la opción a compra.

Se tiene que establecer el plazo durante el cual, el inquilino, puede comprar la vivienda. Generalmente, dicho plazo va unido al de la vigencia del alquiler. De hecho, si no se dijese nada, se entiende en dicho sentido.

-Cantidad de la renta que se invierte en la compraventa.

Otro aspecto importante es determinar qué porcentaje de la mensualidad de renta se computará a efectos de ser descontada el día de mañana del precio final de la compraventa.

Porque aquí cabe cualquier opción. Desde que se invierta solo una parte de la mensualidad a que se invierta la totalidad de lo pagado por la renta.

Pongamos un ejemplo. Un inquilino paga 500 € mensuales durante un año, y al finalizar este decide ejercitar la opción a compra. Pues si se invertía la totalidad de la renta, ya habrá pagado por la casa un total de 6.000 € del precio final.

Pero, a lo mejor, solo se estipulo, a efectos de la compraventa, tener en cuenta 100 € de cada mensualidad, por lo que únicamente habrá adelantado 1.200 € del coste de la casa.

Como decía antes, cabe cualquier opción y todo depende de lo que acuerden las partes. De hecho, son muchas las variables que se pueden negociar atendiendo a la cantidad mensual que se tenga en cuenta como pago adelantado en relación a la futura compraventa: el precio final de la vivienda, el precio del alquiler, la duración de la opción etc etc

Insisto, esto responde a negociación pura y dura entre inquilino y propietario.

-Prima de la opción a compra.

Básicamente se trata de un precio que el inquilino tiene que pagar por adelantado para tener derecho a la opción de compra, y que, igualmente, será descontado del precio final de la vivienda el día de mañana.

Pongamos de nuevo un ejemplo: una persona quiere alquilar una vivienda, y le propone al propietario hacerlo con una opción de compra. Este último acepta, siempre que, por incluir esa opción, pague una cantidad de (por ejemplo) 5.000 €.

El inquilino tendrá que abonarle dicha cantidad, pero también es cierto que, cuando ejercite la opción de compra, y adquiera la vivienda, se tendrán que descontar del precio final, no solo lo estipulado por cada mes de renta, sino también esos 5.000 €

Esta prima es opcional, por lo que no tiene porque existir. Si bien, si viene incluida en el contrato, es perfectamente válida.

De hecho, la existencia de esta prima es lo que hace este tipo de contrato muy atractivo a ojos del propietario.

-Consecuencias del no ejercicio de la opción por el inquilino.

Partimos de la base que la opción a compra depende únicamente de la voluntad del inquilino, que podrá ejercitarla o no a su libre albedrío.

Por eso, es muy práctico dejar constancia de las consecuencias que tiene para el inquilino el que finalmente no adquiera la vivienda: básicamente perder todo lo que hubiera entregado en concepto de renta, así como de la posible prima.

-Forma de ejercitarla.

Por último, para evitar problemas el día de mañana, es muy importante dejar claro como se ha de ejercitar esta opción: generalmente es suficiente con que el inquilino le notifique al propietario, a través de algún medio que deje constancia fehaciente de su contenido, su intención de hacer efectiva la opción a compra de la casa.

A este hecho es conveniente añadir el plazo máximo en el cual, desde la notificación del ejercicio de la opción a compra, ambas partes tendrán que acudir al Notario a elevar la correspondiente escritura pública.

Conclusión.

-Por el contrato de arrendamiento con opción a compra una persona alquila una vivienda y adquiere el derecho a comprarla, si así lo desea, en un determinado plazo.

-Si finalmente adquiere la vivienda, habrá que descontar del precio de la casa lo entregado en concepto de prima y el total o parte de lo pagado por el alquiler.

-Si no ejercita esta opción, perderá la prima y todo lo pagado por la renta.

El arrendamiento con opción a compra es una figura muy útil en la que salen beneficiados inquilinos y propietarios. Los primeros, porque no tienen la presión de tomar una decisión inmediata, pueden “probar” la vivienda, sin que el dinero del alquiler caiga en “saco roto” pues se invierte para el día de mañana. Los propietarios, porque suelen recibir una prima (adelanto) que supone un gran incentivo económico, y porque les ayuda a vender la casa, al dar facilidades a los posibles compradores.

Si tienes intención de utilizar este contrato, no dudes en contactarme.

Abogado especialista en arrendamientos de Granada.

Fuentes: foto de entrada, foto 1, foto 2

Pablo Romero
Author
¿Quién soy yo? Pues alguien muy alejado de la imagen fría y distante que quizás tengas de un abogado. Me caracteriza la cercanía, confianza y sencillez. Me encanta mi trabajo y me ilusiona ayudar a los demás. Civil, penal, laboral y familia. Pablo Romero. Abogado en Granada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Ver más

  • Responsable: Pablo Romero Mañas.
  • Finalidad:  Moderar los comentarios.
  • Legitimación:  Por consentimiento del interesado.
  • Destinatarios y encargados de tratamiento:  No se ceden o comunican datos a terceros para prestar este servicio. El Titular ha contratado los servicios de alojamiento web a OVH que actúa como encargado de tratamiento.
  • Derechos: Acceder, rectificar y suprimir los datos.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad