Siniestro total en accidente de tráfico. El valor venal.

Tu compañía te dice que el vehículo se ha declarado siniestro total en accidente de tráfico, y que solo te ofrecen el valor venal ¿Qué puedes hacer?

Punto de partida: siniestro total en accidente de tráfico.

valor venal

Tu coche tiene unos años, pero lo tienes nuevecito.

Sin embargo, tienes un accidente y la compañía de seguros te dice que no te lo repara, porque han declarado el coche siniestro total. Tan solo te ofrecen una cantidad ridícula de dinero: el valor venal del vehículo…. y con eso te tienes que apañar.

Un vehículo es declarado siniestro total cuando el coste de reparación supera el valor que el valor en sí del propio coche o moto. Y como te puedes imaginar, a las compañías les va a dar igual si con lo que te indemnizan no te da ni “pa pipas”, que ellas barren para casa.

Vamos a verlo.

Qué es el valor venal. La triquiñuela de las compañías de seguros

Quizás la definición más práctica y sencilla es el valor en que se debe tasar oficialmente un modelo concreto de vehículo por la antigüedad del mismo.

Hay varias tablas (Ministerio de Hacienda, Gavam y Eurotax)

Todos sabemos que los coches son de los objetos que con el paso del tiempo más bajan su precio, se deprecian desde el mismo momento en que lo sacas del concesionario.

Y a esto se agarran las compañías de seguros. Porque a efectos de tasación conforme al valor venal, va a dar igual que tuvieras el coche destrozado o muy bien conservado.

Para la compañía, el valor del vehículo lo va a determinar los años que han pasado desde la fecha de matriculación. Es decir, probablemente una birria comparado con el valor real (“valor a nuevo” que se le llama técnicamente) del coche.

Y como es una valoración oficialmente aceptada y permitida, pues ya puedes contarle a la compañía que te has desvivido por cuidar tu coche, que lo has mimado más que a tu propios hijos, que a la compañía “plin”

Si el valor de reparación supera el venal, ellos lo tienen claro: siniestro total.

Después de años pagando religiosamente al seguro, ahora van, y te intentan tomar el pelo ofreciéndote una minurria.

La cara de tonto que te queda es de campeonato.

¿Qué se puede hacer cuando te ofrecen el valor venal?

valor venal y siniestro total

Pongamos un ejemplo. Tras el accidente, la compañía te ofrece 700 €, que se corresponde al valor venal del coche por su antigüedad. Pero tú lo que quieres es repararlo, para volver a dejarlo como antes. El problema es que el coste de la reparación puede rondar los 3.000 €

Y aquí viene la pregunta del millón: ¿tengo que aceptar el valor venal que me ofrece la compañía? Pues no, no tienes que hacerlo. Puedes pelear una cantidad mayor.

A continuación te cuento lo puedes/debes hacer.

-Llevarlo al taller.

Lo primero es llevar el coche a un taller de confianza. Que te hagan un presupuesto del coste de la reparación. De esta manera concretas sin género de dudas y al detalle lo que verdaderamente vale reparar el vehículo

Pues con ese papel, ya puedes ir a la compañía para apretarles” un poco. Para intentar negociar.

Porque la compañía tiene la obligación de dejarte el coche tal cual estaba justo antes del accidente.

Tu seguro se agarra a que eso equivale a que te tienen que pagar lo que valía el coche atendiendo a su antigüedad, en nuestro ejemplo, 700 €.

Pero no está escrito en ningún sitio que “dejarte el coche como estabas justa antes del accidente” signifique, sí o sí, que te paguen el valor venal.

También es perfectamente válido que te costeen su efectivo arreglo (siguiendo el ejemplo, 3.000 €).

Así que, con el presupuesto encima de la mesa, en ocasiones se consigue que aumenten la oferta inicialmente realizada.

Sobre todo porque son conscientes de lo que puede suceder en un juicio (que ahora te comentaré) y prefieren ahorrarse esos gastos y trámites.

-Averiguar el valor de mercado.

Otra opción, al margen del presupuesto, es que te metas en internet y averigües el valor de mercado, que no siempre tiene que coincidir con el valor venal.

El valor de mercado lo establece la ley de la oferta y la demanda.

Así que si da la casualidad de que, por muy “cochambroso” que pueda ser tu coche, se ha visto a Cristiano Ronaldo conduciendo un modelo idéntico, va a subir su demanda, y como no, su precio.

Pues también puedes presionar a la compañía con ese valor de mercado, aunque no nos engañemos, no me imagino a Cristiano Ronaldo con un coche que tuviera una “tripotera” de años…

-Valor de afección

Hasta ahora hemos estado hablando de dos posturas contrapuestas: el valor venal y el valor de reparación, pero lo cierto es que hay un punto intermedio entre las mismas.

Se ha dado por bueno, tanto en ámbito extrajudicial como judicial, que, si el valor venal se queda “cortito” en relación al valor de reparación, se incremente el primero en un 30 %, que es el llamado valor de afección.

Vamos, el clásico “ni pa´ ti, ni pa´ mi”. Una solución salomónica a medio camino entre ambas opciones.

Así que nunca te quedes con el valor venal que te puedan ofrecer y pide, como mínimo, que se incremente con el valor de afección.

-Demanda judicial.

Aunque seamos sinceros, ese 30% en muchas ocasiones sigue siendo muy escaso. De hecho, en nuestro ejemplo, pasaríamos de los 700 € que te ofrecían inicialmente a 910 €.

Y sí, está claro, algo es algo y menos da una piedra. Pero seguiría estando a años luz de los 3.000 € que necesitas para reparar el coche.

En estos casos ¿qué puedes hacer? Pues toca acudir a los Tribunales

Y es que, si tú quieres que te paguen el precio de la reparación y la compañía no se baja del burro del valor venal, solo te queda presentar una demanda judicial y que sea el Juez el que decida entre las dos opciones.

Eso sí, si quieres demandar tienes que tener claro que con un presupuesto no vas a ningún lado.

Si pretendes que un Juez te de la razón, primero tendrás que reparar el coche, asumiendo el coste de la reparación y obteniendo una factura.

Porque los Jueces entienden que si vas solo con un presupuesto y te dan la razón, lo que va a hacer el dueño del coche es comprarse uno de segunda mano por 700 € y darse una mariscada de lujo con los 2300 € restantes.

Que es que los españoles somos muy “pillos”.

Así que, aunque sea una ley no escrita, que sepas que si lo que pretendes es que te paguen la reparación del coche, lo primero que hay que hacer es repararlo.

Pero claro, esto tiene un inconveniente. Y es que asumes un gasto sin saber si finalmente condenarán a la compañía o no. Porque, aunque es probable que si reparas terminen condenando a los contrarios a pagar ese coste, cabe la posibilidad de que los absuelvan o el Juez se decante por aplicar el valor de afección.

Y claro está, en estos casos, el coste de la reparación “te los comerías con patatas”. Una gracia, vamos.

Como puedes imaginar, es imposible decirte si te van a dar la razón o no. Cada caso es un mundo.

Pero lo que es casi seguro es que, si vas con presupuesto y no con factura, no vayas a conseguir nada, por mucho que alegues que no reparaste porque, precisamente, no disponías del dinero.

Conclusión.

1.-Si el coche fue declarado siniestro total en accidente de tráfico te van a ofrecer el valor venal.

2.-El valor venal suele ser una birria en comparación con lo que vale reparar el coche.

3.-Pide siempre que te lo incrementen con el valor de afección.

4.-Y si lo que quieres es que te paguen la reparación, siempre podrás reclamarlo por vía judicial.

Llevo toda mi vida con accidentes de tráfico. Y el principal problema en estos casos es que, la gente, por el desconocimiento y las prisas, suele aceptar el valor venal sin darle previamente una vuelta al asunto. Y claro, en muchas ocasiones pierden dinero.

Nunca aceptes de primeras el valor venal. Conforme a lo que te he dicho intentan negociar con la compañía. Es bastante probable que te suban algo la oferta, por el valor de afección, o incluso te quiten el descuento por los restos. Y si no hay manera de que muevan ficha, siempre podrás arreglar el coche y demandarlos.

Si tienes cualquier duda, contacta conmigo.

Si quieres saber qué otros daños materiales se pueden reclamar en un accidente de tráfico, no dejes de leerte esta entrada

Abogado especialista en accidentes de tráfico en Granada.

Aclaración: todo esto se refiere al supuesto en el que el culpable del accidente sea un tercero. Para supuestos en los que no hay un contrario, y reclames a tu compañía, por ejemplo, porque lo tenías a todo riesgo, tendrás que atenerte obligatoriamente al clausulado de tu póliza.

fuentes: foto entrada, foto 1,

Pablo Romero
Author
¿Quién soy yo? Pues alguien muy alejado de la imagen fría y distante que quizás tengas de un abogado. Me caracteriza la cercanía, confianza y sencillez. Me encanta mi trabajo y me ilusiona ayudar a los demás. Civil, penal, laboral y familia. Pablo Romero. Abogado en Granada.
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad