¿SE PUEDE CORTAR LA LUZ Y EL AGUA A LOS INQUILINOS? QUÉ HACER CUANDO DEJAN DE PAGAR LAS RENTAS

¿Puede el propietario cortarle la luz y el agua a los inquilinos? ¿Y si estos últimos no les pagan las rentas desde hace meses? En esta entrada lo explico todo

PUNTO DE PARTIDA, SUMINISTROS A NOMBRE DEL PROPIETARIO

Cuando se alquila una vivienda (ya sea una vivienda habitual o un arrendamiento de temporada), en lo que respecta a los suministros de luz, agua, gas etc hay dos opciones:

-Que sea el inquilino quien los dé de alta. Mientras dura el contrato de alquiler el arrendatario irá pagando los suministros que él mismo consume (“yo me lo guiso, yo me lo como”) Y cuando finaliza el contrato, se da de baja y aquí paz y después gloria.

Evidentemente, este caso no es el que nos interesa en esta entrada.

-Que el propietario deje el contrato de suministro a su nombre. De esta manera es el arrendador quien paga directamente a la empresa suministradora, y luego se lo reintegra el inquilino.

Esta segunda opción es muy frecuente por una una cuestión práctica: evita tener que estar dando de baja y alta el suministro cada vez que hay un cambio de arrendatarios.

Pues bien, es en este tipo de supuestos es donde surge la siguiente duda: al estar a su nombre, ¿puede el propietario cortarle la luz, el agua o el gas al inquilino?

OBLIGACIÓN DEL CASERO DE PERMITIR ESOS SUMINISTROS Y POSIBLE DELITO DE COACCIONES

Pues ya te adelanto que, a priori, y salvo casos muy excepcionales, la respuesta es un NO como una catedral.

Cuando el casero le alquila su vivienda al arrendatario, se compromete a mantener esa vivienda en las condiciones mínimas de habitabilidad (o mantener el “goce pacífico de la finca” que dice el Código Civil)

Es de cajón, no vas a alquilar una vivienda si luego es imposible vivir en ella.

Y como podrás imaginar, si se deja sin luz y agua a los arrendatarios, pues como que se le está haciendo la estancia un poco complicada. Así que, el propietario no puede cortar los suministros a las bravas y sin justificación alguna.

Ya pudiera ser que al casero los inquilinos no terminan de darle buena espina, o porque ha decidido que si vuelve a alquilar la vivienda a unos terceros puede sacarle más dinerito…., por mucho que estén a nombre del arrendador, este tiene la obligación de permitir el suministro a los arrendatarios. Y no hacerlo supone un incumplimiento contractual.

Pero no solo eso. Es que, cuando el propietario decide “cerrar el grifo” (nunca mejor dicho) se sobreentiende que está forzando a los inquilinos a marcharse de la vivienda, lo cual supone un delito de coacciones (172 y ss del CP) Vamos, una bonita sentencia penal de regalo

Vale, hasta aquí supongo que todos estamos de acuerdo. Pura lógica

Pero ahora viene la pregunta del millón ¿qué ocurre si el inquilino deja de pagar las rentas? ¿puede entonces el propietario cortar los suministros?

CORTAR LA LUZ Y EL AGUA CUANDO EL INQUILINO DEJA DE PAGAR LAS RENTAS Y NO SE QUIERE IR DE LA VIVIENDA

 

Pongamos el siguiente ejemplo: contrato de arrendamiento en el que el inquilino, de buenas a primeras, deja de pagar la renta. El propietario, sorprendido, se pone en contacto con él, y el arrendatario le cuenta que está pasando por un mal momento, pero que el mes que viene le paga todo.

Pero lo cierto es que llega ese mes, y el siguiente, y el de más allá y el inquilino no paga un duro. Ni se le ve ni se le espera. Desesperado, el propietario le dice que al menos abandone la vivienda, a lo que responde que de allí no lo mueven ni con una excavadora.

Como puedes ver se trata de un ejemplo extremo, que, por desgracia, a muchos propietarios le sonará conocido

¿Se puede en esos casos cortar la luz y el agua?

Lo que os voy a contar ahora es uno de los casos en donde mejor se ve mejor se ve la diferencia entre lo que se entiende por justicia a pie de calle y lo que luego se dice y hace en los códigos y tribunales.

Porque, que el propietario corte los suministros en estos casos sigue siendo ilegal y constitutivo de un delito de coacciones. Toma castaña

Es decir, que da igual que el inquilino le vacile al casero diciéndole que no piensa pagar ni una renta más y que no se va de la casa ni con agua caliente, que el propietario cada poco tiempo tienes que pasar por la broma pesada de pagarle la luz y el agua al inquilino vaya el “señorito” a quejarse.

Sí, sí, es de las cosas que más sorprende a la gente.

Y algunos os preguntaréis “¿Cómo va a ser así? Si lo lógico es que, yo como propietario, deje de pagar el agua y la luz, se la corten y tenga que salir por patas de mi casa…..”

Pues sí, sería lo lógico y razonable. Pero jurídicamente, si el arrendador lo hace se te está metiendo en buen lío. Porque, para decirlo con palabras sencillas, el que tiene que decidir si puedes echarlos o no es un Juez, no el casero.

Por lo tanto, si el propietario se toma la justicia por tu mano (por muy claro que pudiera ser), coge la directa y le corta los suministros para que se vayan sin que un Juez le haya dado “su permiso” está cometiendo un delito de coacciones

Así que, por mucho que le fastidie al arrendador, le toca poner buena cara y seguir pagándole el agua caliente a los inquilinos, vaya a ser que se resfríen.

Eso sí, evidentemente el día de mañana le podrá reclamar todo estos gastos

De hecho, hay inquilinos con muy mala idea que, encima de todo empiezan a poner la calefacción a todo volumen con las ventanas abiertas para forzar llegar a un acuerdo al propietario y que le perdone lo que le debe.

Y ciertamente a veces lo consiguen, porque como ya hemos dicho,  primero le toca pagar ese despilfarro al casero y luego se lo reclamará al inquilino, pero vete tú a saber si recuperará un duro porque son insolventes (es decir, que aunque pudieran manejar más dinero que tú y yo juntos, lo tienen en negro y oficialmente son unos “pobres desvalidos” a los que no se les puede pedir nada).

Por último,  que tampoco se le ocurra al propietario entrar en la vivienda un día que no estén y cambiar la cerradura.

De nuevo pudiera parecer lógico, pero, por los mismos motivos que dije antes, está prohibido y supone nuevamente un delito de coacciones.

Es lo que hay, incluso en el caso de que el inquilino no pague ni una mensualidad, la ley le impide entrar en su propia casa para recuperar lo que es suyo.

Podrás imaginar que si en estos casos no se puede cortar los suministros, si se trata de un “simple” retraso de unos días en el pago de una mensualidad, menos todavía.

POSIBLES SOLUCIONES. QUÉ HACER CUANDO EL INQUILINO DEJA DE PAGAR LAS RENTAS

Pablo Romero mi abogado de confianza

Pues la solución políticamente correcta es reclamarles judicialmente. En esta entrada explico cómo llevar a cabo dicha reclamación. (Recuerda que son obligatorios el abogado y el procurador).

Desde luego esta es la opción que yo recomiendo, porque existen otras que pueden ser más rápidas y eficaces, pero implican asumir riesgos, meterse en líos.

(Aclaración por el coronavirus: mientras dure el estado de alarma todos los procedimientos judiciales están parados, y, en consecuencia, los desahucios suspendidos. Y además, los lanzamientos se podrán suspender en determinadas circunstancias hasta el 2 de octubre. En esta entrada lo explico)

De hecho hay gente que se la juega, corta la luz y el agua y a ver si tiene valor el inquilino de denunciarlo. En muchas ocasiones se va de la casa sin mayor historia.

Pero también es cierto que en algunas otras destroza el mobiliario como respuesta a la iniciativa del propietario y recuerdo a su estancia. Así que si eres el arrendador mucho cuidado, que la broma puede salir cara.

Otros propietarios lo que hacen es buscarse testigos falsos y alegar que fueron avisados por vecinos de que la vivienda se encontraba completamente abierta y abandonada. Y no tuvieron más remedio que entrar.

Piensa que el delito de coacciones implica la intención de coartar la libertad de otra persona (el inquilino), cosa que en estos supuestos, de ser ciertos, no se daría, pues teóricamente la vivienda se encontraba abandonada.

En estos casos es la palabra del propietario contra la del inquilino. A muchos le saldrá bien la jugada, porque insisto en que los inquilinos no se calientan la cabeza y se van a otro lado. Pero es un gran riesgo el que se asume. El que avisa no es traidor.

Y por último, y respecto a los suministros, hay una alternativa, que consiste en evitar el problema de raíz, acordando que sea el arrendatario el que contrate los suministros. Que estén a su nombre.

Y en este supuesto, si dejan de pagar, Endesa y compañía no se andan con chiquitas y rápidamente finalizan el suministro.

Esto tiene de bueno que, seguramente, se irán antes de la vivienda, pero tiene de inconveniente que al propietario le tocara pagar lo pertinente por volver a darte de alta el suministro, lo cual a la larga también es un incordio.

EL PROPIETARIO NO TIENE UN DURO. ESTADO DE NECESIDAD

Antes decía que, salvo “casos muy excepcionales”, el arrendador no puede cortar los suministros

Pues el supuesto del que te voy a hablar ahora es ese caso excepcional.

Me refiero a esos casos en los que el propietario se ha quedado sin ningún tipo de ingreso. Imagínate, por ejemplo, que se ha quedado en el paro. Y para colmo tiene un piso alquilado pero el inquilino ya no le paga las mensualidades.

Vamos, que se ha quedado sin un duro.

¿En estos casos también tiene que pagar la luz y el agua del arrendatario?

Pues por tener, tiene que pagarlo, sigue siendo su obligación. Pero lo cierto es que, si dejara de hacerlo, nadie le podría echar nada en cara.

O dicho en cristiano, no se le podría sancionar por un delito de coacciones.

Porque como dije anteriormente, para que se den las coacciones es necesario que haya una voluntad del propietario de echar al inquilino de la vivienda, o de impedirle disfrutarla.

Y en este caso no es que el arrendador pretenda echarlo, no es que tenga intención de fastidiarle, es que sencillamente, no tiene con qué pagar las facturas de los suministros, que es otra historia.

Así que sería una cuestión de “estado de necesidad”. Es de perogrullo. Si no tienes para comer, tampoco tienes para pagarle a un tercero el agua caliente

Pero ojito, que esto hay que demostrarlo. Y que los jueces son reacios a este tipo de situaciones porque dan pie a la picaresca: “digo que no tengo dinero y pongo de patitas en la calle al arrendatario”.

 

Espero que te haya ayudado esta entrada. La escribo con la ilusión de poder ayudar y orientar a todas las personas que andan un poco perdidas en este tema. Si tienes más dudas escríbeme, será un placer ayudarte.

Abogado especialista arrendamientos Granada

 

4 Comentarios

  • Belen
    Posted 3 agosto, 2020 12:31 pm 0Likes

    hola
    muchas gracias esta muy bien explicado y me fue de gran ayuda.
    pero estoy en un caso siguiente.
    el arrendador tiene el agua y la luz domiciliada a su cuenta, y yo le pago las facturas tramite envio bancario a su cuenta.
    ahora la pregunta del millon.
    puede ella mandar cortar el agua y la luz y el internet aun yo pagandole a su cuenta la factura con la escusa de que me denuncio por incumplimiento de contrato del alquiler?
    tenga en cuenta que nunca he dejado de pagarle aun ella no mandandome las facturas yo sacaba las cuentas y le enviaba lo que suponia que costaba porque se nego a enviarme las facturas.
    y tambien dice que no puedo llamar ni a iberdrola ni aguas de alicante a pedir el montante de la factura correctas para pagarle.

    • Pablo Romero
      Posted 3 agosto, 2020 12:54 pm 0Likes

      Buenas tardes.

      Tendría que ver la documentación del caso concreto (contrato de arrendamiento, de suministros etc etc) Pero en principio, cortar la luz y el agua siguen siendo unas coacciones (y por tanto denunciable) siempre que no haya una resolución judicial que determine que el alquiler ha finalizado.

      Aquí lo fundamental es poder demostrar que el propietario corta la luz y el agua para echar al inquilino. Si es así, a priori, insisto, son unas coacciones

      Un saludo

  • manuel
    Posted 27 septiembre, 2020 7:10 pm 0Likes

    Hola muchas gracias por el artículo, es realmente esclarecedor.
    Me animo a preguntarle un caso que no está contemplado en los que usted menciona:
    el arrendador tiene a su nombre los suministros y domiciliados en su cuenta, por lo que lo habitual es que el arrendatario le paga los recibos de los consumos una vez éstos son cargados en la cuenta del arrendador.
    ¿Que ocurre si el arrendador retira la domiciliación bancaria y le pasa al inquilino la factura de la luz para que la pague él directamente???.
    Y qué ocurre si el inquilino a pesar de saber de que tiene que pagar su factura de luz directamente en el banco no lo hace???. Y si eso produce que le corten la luz porque el mismo inquilino no se ha preocupado de pagar su factura de luz???. Se le puede imputar algo al propietario???.

    • Pablo Romero
      Posted 28 septiembre, 2020 8:30 am 0Likes

      hola Manuel.
      Pues depende de lo que diga el contrato de arrendamiento. Si en este último se dice que los suministros seguirán a nombre del arrendador (se entiende que domiciliado en su cuenta) y luego le pasará la factura al arrendatario, todo lo que sea quitar la domiciliación, pudiera entenderse un delito de coacciones, porque estaría “saltándome” lo recogido en el contrato. Máxime cuando la domiciliación en la cuenta del arrendador llevaba produciendose durante mucho tiempo, validando esa práctica

      Yo no lo veo, pero insisto que depende mucho de lo que se diga en el contrato. Si se especificó otra cosa, pudiera ser viable
      Un saludo y suerte

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