PROCEDIMIENTO PARA RECLAMAR POR UN ACCIDENTE DE TRAFICO.

En esta entrada te voy a explicar el procedimiento a seguir para poder reclamar por un accidente de tráfico. Para que sepas en cada momento qué hacer. Y, en concreto, como trabajo yo para conseguirte la máxima indemnización

EL PROCEDIMIENTO EN LA TEORÍA, SEGÚN LA LEY.

Se trata de un procedimiento que viene regulado en el art. 7 de la LRCSCVM.

A continuación voy a exponer de manera esquemática lo que dice la ley, para posteriormente contarte lo que te interesa, que es cómo se desarrolla este tipo de reclamaciones en la práctica.

Conforme al art 7 antes expuesto no puedes irte directamente a una demanda. Para poder solicitar tanto los daños personales como los materiales primero tienes que reclamar extrajudicialmente a la compañía de seguros contraria.

Y tienes que hacerlo en el plazo de un año, si te pasas de tiempo, te quedas fuera y sin indemnización.

Tras reclamar, la compañía dispone de 3 meses para responderte. Pueden aceptar su culpa y hacerte una oferta por las lesiones (y/o los daños materiales) o negar cualquier tipo de responsabilidad. Una tercera opción es que, directamente, ni respondan.

Tanto en las dos últimas opciones como en el supuesto de que no te convenza lo que te han ofrecido, es posible acudir (ahora sí) a los Tribunales o requerir extrajudicialmente de nuevo, en un último intento, a la compañía de seguros.

Si decides reiterar tu reclamación, tienes la opción de ser valorado previamente por un médico forense del Instituto de Medicina Legal.

Después de hacer esta segunda reclamación la compañía tiene solo un mes para pronunciarse. Si no lo hace o no se llega a un acuerdo, la única opción restante es interponer una demanda (con la excepción que planteamos al final de esta entrada).

EL PROCEDIMIENTO EN LA PRÁCTICA. LO QUE DE VERDAD OCURRE

Pero por desgracia, de lo que dice la Ley a lo que ocurre en la práctica hay un mundo. Así que ahora vamos a lo importante, lo que de verdad te vas a encontrar si quieres reclamar.

Recapitulemos: en primer lugar hacemos una reclamación a la compañía de seguros en la que le ponemos en conocimiento la existencia del accidente, las partes implicadas y de quién fue la culpa.

Igualmente tendremos que informar de los perjuicios sufridos, tanto materiales como personales (lesiones). Y para ello será necesario remitirle toda la documentación de que dispongamos (partes de urgencias, informes de seguimiento, presupuestos o facturas de reparación etc etc)

Por cierto, lo más normal es que a la hora de reclamar los perjuicios a la compañía contraria no se incluyan los sufridos en el coche. Por la sencilla razón de que generalmente ya te los han reparado tu compañía. En esta entrada te explico todos los detalles sobre esta cuestión.

Las compañías no suelen tardar en dar una respuesta. Si te dicen que no fue culpa de su asegurado y que en consecuencia niegan cualquier tipo de responsabilidad, es absurdo insistirles (salvo que se disponga de alguna nueva prueba) No van a dar su brazo a torcer. Toca echar mano de una demanda, para que sea un Juez quien les aclare las ideas.

Si aceptan su responsabilidad, teóricamente te tendrían que hacer una “oferta motivada” o dicho en cristiano, ofrecerte una cantidad de dinero en concepto de indemnización.

Lo que ocurre es que, si estás haciendo las cosas bien y no has dejado pasar el tiempo, la reclamación a la compañía contraria se hará pocos días después del siniestro. Por tanto, generalmente cuando se reclama aún se desconoce el alcance de las lesiones (o incluso si aparecerán más)

Por eso la compañía, cuando te responde, te dice que sí, que te va a indemnizar, pero que no te puede hacer todavía una oferta porque aún desconoce la gravedad de tus lesiones. Y que en consecuencia queda a la espera de que vayas recibiendo la asistencia médica hasta que te cures.

Tú vas recibiendo tus sesiones de rehabilitación o asistencia médica y mientras tanto se le va enviando la documentación a la compañía contraria, para mantenerla informada. (Por cierto, no te puedes negar a enviar la documentación médica)

Y de pronto llega el día que el médico te dice que ya estás bueno.

Es decir, ya se sabe el alcance de tus lesiones y se dispone de toda la documentación que se necesitaba. Entonces la compañía contraria te hace una oferta concreta. Es decir, te ofrece una cantidad de dinero determinada.

Por cierto, antes de dicha oferta en ocasiones pide reconocerte en persona, para echarte un último vistazo antes de pronunciarse (a lo que tampoco te puedes negar)

Y una vez tienes dicha oferta encima de la mesa hay que decidir si la aceptas o no.

Si estás de acuerdo y no hay nada más que reclamar, asunto finiquitado y todos contentos.

Pero, ¿y si tienes dudas? ¿Y si no sabes si es lo que te corresponde o no?

Cuando llegamos a esta situación, en mi despacho me pongo en contacto con el médico con el que trabajo desde hace muchos años (es un privilegio poder rodearte de grandes profesionales)

A éste le facilitamos las conclusiones médicas a las que han llegado los contrarios, es decir, las lesiones que ellos dicen que el cliente sufre. Y tras valorar las mismas,  nuestro médico nos informará de si efectivamente todo es correcto o si por el contrario, existen otras lesiones que (mira tú por donde) han pasado por alto.

En ese caso, se calcula que cuantía podría corresponder a dichas lesiones y se valora si merece la pena hacer una contra oferta o aceptar lo que nos dan.

Imagínate que te ofrecen 2000 €. Pero nosotros calculamos que te corresponden 2150. Por esa diferencia quizás decidas que no te merece la pena alargar más la reclamación. Pero a lo mejor averiguamos que te corresponden 5000 €. En cuyo caso si te trae a cuenta que sigamos reclamando a la compañía. Hasta que se llegue a un acuerdo o hasta interponer demanda.

Lo más importante de todo esto es la seguridad con la que te vas a quedar. Vas a saber en todo momento que no te han dado gato por liebre. Que si aceptaste la oferta es porque no se podía conseguir más. Y que si decidiste continuar, es porque te merecía la pena, porque te correspondía otra cantidad.

No te imaginas la cantidad de gente que me dice que, en accidentes previos que yo no he llevado, lo que más les duele es no saber si les tomaron el pelo. No saber si hubieran podido reclamar más.

Como dije antes, también tienes la opción de acudir a un forense del Instituto  de Medicina Legal de tu ciudad. Aunque, por experiencia, yo no te lo aconsejo, porque, aunque sea gratuito, va a ser peor el remedio que la enfermedad.

Aunque haya resumido y esquematizado, en realidad todo el procedimiento es bastante complicado. Si quieres ir sobre seguro no hagas experimentos con gaseosa y recurre a un abogado especialista en la materia (y yo llevo toda mi vida laboral con accidentes, consúltame)

¿ES NECESARIO ABOGADO?

Es importante aclarar que la mayoría de las reclamaciones (todas aquellas en las que no se llega a interponer demanda) no llega a ser obligatoria no es obligatoria la presencia de un abogado. Pero, si quieres que de verdad alguien vele por tus intereses, es más que necesaria su intervención. Sin olvidar que seguramente te salga gratis.

Y créeme, no te estoy intentando vender la moto porque yo viva de esto, es porque hay motivos de peso. En esta entrada te los cuento todos al detalle. Luego no digas que no te avise.

DENUNCIA. PROCEDIMIENTO PENAL

Si bien me he centrado en un solo procedimiento lo cierto es que existe otra vía para reclamar: la presentación de una denuncia para seguir un procedimiento penal.

Esta posibilidad hasta hace poco estaba limitada a supuestos muy graves. El 3 de marzo de 2019 hubo un cambio normativo que, supuestamente, habría las puertas de todos los accidentes de tráfico a la vía penal.

Pero ya os digo que, a día de hoy, los Juzgados no están por la labor. Por lo que elegir esta opción no es muy recomendable. Es bastante probable que suponga un retraso en la reclamación.

Y en el mejor de los casos lo que vas a conseguir es que te vea un forense del Instituto de Medicina Legal. De hecho, el cambio normativo se hizo con esa idea, para que el lesionado tuviera un acceso más sencillo (y absolutamente gratuito) a esa valoración. Pero yo insisto en que no lo recomiendo.

Y fíjate que los abogados salimos ganando en minuta si vamos por la vía penal (es decir, como abogado cobraría mucho más). Pero creo, sinceramente, que es mejor para los intereses del cliente acudir a la reclamacion explicada en el punto anterior.

Ahora bien, cada caso es un mundo. Yo te he dado mi opinión sobre que procedimiento elegir. Pero insisto que hay que ver el caso concreto y estudiarlo con detenimiento. No dudes en consultarme.

PASOS PREVIOS.

Me he centrado en el camino a seguir para reclamar, pero lo primero que tendremos que hacer es prepararnos bien para el viaje.

Es decir, existen una serie de pasos previos que es conveniente llevar a cabo para que en medio de la reclamación no nos llevemos ninguna sorpresa:

-Ir a urgencias

-contactar con un abogado

-dar parte a la compañía de seguros

FRENTE A QUIÉN ME DIRIJO. POSIBLES RESPONSABLES.

Otra cuestión básica. Si voy a emprender un camino tendré que saber a dónde me lleva. Frente a quién voy a reclamar.

En un accidente tráfico hay tres posibles responsables: el conductor, el propietario del vehículo y la compañía de seguros del mismo.

¿Y si no sabemos quiénes son porque el vehículo contrario se dio a la fuga? Pues en ese caso nos podemos dirigir frente al Consorcio de Compensación de Seguros, que es una especie de compañía de seguros pública que responde en varios supuestos en los que otras compañías no se responsabilizan, como por ejemplo cuando el coche causante del accidente no estaba asegurado o el mismo fuera robado.

 

 

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