NEGATIVA A HACER EL CONTROL DE ALCOHOLEMIA. LA HAS LIADO PARDA.

Si piensas que negarte a hacer el control de alcoholemia te va a librar de una sanción por ir bebido tienes un serio problema.

La negativa a realizar el control de alcoholemia constituye por sí solo un delito por el que te puede caer pena de cárcel y te quitarán el carnet de conducir. Y además no vas a evitar la sanción por ir bebido, pues lo pueden comprobar por otros medios.

Existe una leyenda urbana: si no soplo no pueden averiguar si voy bebido o no. Y asunto resuelto.

Ésto suele derivar en una situación totalmente absurda: la Policía para un coche, le pide al conductor que sople y éste empieza a hacerse el tonto, como si no supiera soplar bien, siendo imposible practicar la prueba de alcoholemia.

Pues salvo que efectivamente, tengas algún tipo de deficiencia mental que te impida expirar aire en condiciones, te acabas de meter en un buen lío.

En primer lugar, tú, en tu estado de embriaguez (vamos, que vas pelotazo perdido) piensas que apenas se está notando que estás haciéndolo mal aposta.

Sin embargo, desde fuera, sin litros de alcohol mezclados en sangre, lo que se ve es a una persona haciendo el “canelo”.

Y en segundo lugar, y más grave, le estás tomando el pelo a la Policía o Guardia Civil. Te estás pitorreando de ellos. Y como puedes suponer, eso tampoco ayuda mucho.

Entre otras cosas porque negarse a hacer la prueba de alcoholemia por sí solo constituye un delito (art 383 del CP) y no tengas ninguna duda de que te lo van a imputar. Y te van a condenar: la broma no es pequeña, está castigado con penas de prisión y privación del carnet de conducir

Y me da a mi que si estás leyendo esto es porque ya la has liado parda. Pues cuanto antes tomes cartas en el asunto mejor. Consúltame a ver si aún estás a tiempo y podemos darle solución a tu problema.

La Policía puede averiguar si vas bebido no sólo por la prueba de alcoholemia. Lo puede comprobar por otros síntomas: típicos signos físicos externos como el habla, los ojos, la estabilidad, el aliento etc

Pero es que además, con tu actuación teatral no has conseguido absolutamente nada. Porque se puede concluir si estabas bajo los efectos del alcohol por tu apariencia externa, sin necesidad de recurrir a la prueba de alcoholemia.

Un aliento que eche para atrás, un habla pastosa, unos ojos cristalinos, ser incapaz de mantener la verticalidad o andar en línea recta, decir frases sin sentido, una actitud agresiva etc etc.

Piensa en el típico amigo que te has cruzado con un lobazo encima de campeonato y no has necesitado que soplara por un alcoholímetro para darte cuenta.

Pues en este caso ocurre lo mismo. La Policía no es tonta. Está acostumbrada a este tipo de situaciones. Y para colmo les acabas de mosquear de lo lindo.

Así que en el atestado policial van a recoger todos estos síntomas. De hecho, en los atestados vienen ya recogidos los mismos para que la Policía únicamente tenga que ir marcando las casillas correspondientes.

Y si los síntomas son los típicos, que no te quepa la más mínima duda que te van a condenar por ir bebido. Uniendo esta pena a la de la negativa a realizar el control de alcoholemia. Por listo te llevas dos penas de regalo.

Hazme caso y colabora con la Policía, haz tu prueba de alcoholemia y no te busques más problemas.

Por ultimo, recuerda que la prueba que si puedes negarte a hacer para verificar si vas bebido o no es la de sangre.

 

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