LAS 5 CLÁUSULAS NULAS MÁS COMUNES EN EL CONTRATO DE ARRENDAMIENTO. QUE NO TE VENDAN LA MOTO.

En tu contrato de arrendamiento hay una cláusula que, por abusiva, te huele a quemado. No sabes si tienes cumplir con lo que pone. En esta entrada te explico como evitar que se aprovechen de ti como inquilino.

EL CASERO LISTILLO Y LAS CLÁUSULAS NULAS: NO TODO VALE.

 

Cuando vas a alquilar una vivienda es normal que el casero imponga unas serie de condiciones en el contrato. Al fin y al cabo es el dueño y tiene la sartén por el mango. Y como las lentejas, si quieres las tomas y si no, pues te buscas otra vivienda.

Pero no todo vale. Porque existen una serie de límites para proteger al inquilino. Unos derechos mínimos que hay que respetar.

Esos derechos se encuentran regulados a lo largo de la Ley de Arrendamientos Urbanos. Y es, en concreto, su art 6 el que expresamente indica que son nulas, y se tendrán por no puestas los apartados que perjudiquen al inquilino en perjuicio de lo dispuesto en esa Ley.

O, dicho en cristiano, que hay cláusulas que, por mucho que las hayas firmado, no estás obligado a cumplir.

Así te apriete el casero o incluso te amenace con demandarte. Tiene todas las de perder. Que no te vendan la moto.

El problema es que hay mucho arrendador listillo que se aprovecha del desconocimiento del personal. Y mete estas cláusulas a ver si “cuelan”.

Pero si estás leyendo esto es porque algo te olía a quemado y ya estás al loro. Genial, a ti no te van a tomar el pelo. Consúltame tu caso concreto y estudiaremos tu contrato.

Ojo, todo lo que decimos es solo aplicable a los arrendamientos de vivienda. En esta entrada te explico con detalle a qué casos se refiere.

LAS 5 CLÁUSULAS ILEGALES MÁS COMUNES EN UN CONTRATO DE ARRENDAMIENTO

Vale, pues ya sabemos que existen unos derechos mínimos, pero ¿cuáles son?

En realidad son muchos, pero a continuación voy a enumerar los 5 casos más típicos:

-Obligación de permanencia en la vivienda. O dicho de otra manera, que si quieres irte antes de tiempo tendrías que pagar todos los meses que resten hasta terminar el contrato.

En realidad, tú solo tienes la obligación de abonar las 6 primeras rentas (te quedes o no te quedes en la casa) Y a partir de ahí te puedes ir sin pagar un duro.

A lo sumo (y solo cuando se ha pactado) tienes que hacerte cargo de una pequeña penalización que no podrá ser superior a una renta si queda un año o menos.

Todo lo que te quieran cobrar de más es ilegal.

Si quieres más detalles sobre este punto no dejes de leer esta entrada

-Impedir la prórroga del contrato. Que el casero pueda darte una patada en el culo al finalizar el primer año.

El inquilino tiene el derecho a permanecer en la vivienda los 5 primeros años. Y, salvo casos muy excepcionales, el propietario no te puede echar. Así se tire de los pelos y maldiga.

Por lo tanto, cualquier estipulación que lo legitime para finalizar, dentro de ese periodo, el contrato a su voluntad, es nula.

Ojo en estos casos con el fraude del arrendamiento de temporada.

-Responsabilizar al inquilino de todas las reparaciones de la vivienda. Que cualquier desperfecto corra de su bolsillo.

El arrendatario solo tiene que responder de los pequeños arreglos (por ejemplo, no vas a llamar al casero para cambiar una bombilla que se ha fundido)

También tendrás que costear los desperfectos que tengan su origen en uso negligente y no adecuado (cuando te comportas en la casa como si fueras un animal y no una persona civilizada)

El resto de reparaciones las tiene que asumir el propietario. En esos casos, por mucho que así lo diga el contrato, que no te intente colar una factura porque es ilegal.

-Exigir pago de rentas por adelantado. Que para pisar la vivienda le tengas que pagar a toca teja (por ejemplo) medio año.

Ni que fueras un banco concediendo crédito. Solo te pueden exigir por adelantado una renta. A partir de ahí el casero se pasa de listillo y no hay que hacerle ni caso.

-Acceso a libre voluntad del casero a la vivienda. Que entre en tu casa cuando le de la real gana.

Pues va a ser que no. Que ya tiene guasa que estés en un momento romántico con tu pareja y aparezca el casero a tomarse un cafelito.

Mientras dure el contrato de alquiler tú decides quién entra en la vivienda. Y punto. Por mucho que el casero sea su propietario tiene que pedirte permiso.

Para terminar decirte que voy a ir escribiendo entradas especificas de cada uno de estos supuestos.

Mientras tanto, si tienes una duda (de estas cláusulas o cualquier otra) consúltame: solo serán 5 minutos y te evitarás muchos problemas.

(Aclaración: esta entrada es válida conforme a la Ley de Arrendamientos Urbanos vigente a la fecha de publicación. Hay contratos a los que, por antigüedad, le puede ser aplicable otra normativa. Consúltame)

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