COMO DENUNCIAR LESIONES TRAS VERTE ENVUELTO EN UNA PELEA. CONSEJOS PRÁCTICOS

Has tenido una pelea y te han lesionado. Quieres poner una denuncia cuanto antes. Sabes que sería conveniente consultar a un abogado pero las prisas te pueden y a lo sumo te dejas aconsejar por el Policía ante el que pones la denuncia. Lo cierto es que no sabes ni qué decir . Y para colmo te has encontrado que tu agresor te ha denunciado a ti. Ahora sí que estás asustado. ¿Qué puedes hacer?

Eres una persona tranquila y no te gusta meterte en follones. Pero acabas de tener un mal día cruzándote con la persona equivocada. Quizás le has pitado con tu coche porque iba haciendo el loco con una moto o has tropezado sin querer con él en un bar, empujándole levemente. Por tu parte solo pretendes pedir explicaciones o razonar como adultos pero la discusión se acalora.

De pronto te están pegando y te ves envuelto en una pelea, en la que recibes golpes a diestro y siniestro sin ni siquiera darte tiempo a defenderte.

Y quieres pararle los pies,  porque que hay alguien campando a sus anchas por la calle que se cree el sheriff del pueblo. Vas a denunciarlo, pero no tienes ni idea de cómo hacerlo bien.

Estas a punto de dar un paso que no tiene vuelta atrás. Porque no se puede retirar la denuncia. Así que es esencial qué sepas que pasos dar.

De hecho, si estas leyendo esto es porque tienes ese problema. Te recomiendo que antes de hacer nada contactes conmigo para que pueda aconsejarte.Consúltame

Antes de poner la denuncia es necesario que vayas al médico, para que te valoren y te cuiden las lesiones. La salud es lo primero.

En un primer momento olvídate de denuncias, olvídate de tu agresor y céntrate en ti . Porque del mosqueo que tienes quizás ni te duelan las lesiones sufridas, ni te das cuenta.

Pero eso no significa que no las hayas recibido. Por eso hay que pararse a pensar un poco, contar hasta diez y empezar por el principio: ir al médico.

Es muy importante que expliques como te han hecho las lesiones, es decir, que te han pegado, y que dejes constancia de absolutamente todo lo que te duele, no te dejes nada en el tintero.

Luego tienes que cerciorarte de que de todo lo que has dicho ha quedado constancia en el parte de urgencias, así que léetelo bien y si falta algo se lo dices al médico.

Y es que en un hipotético juicio este parte de urgencias y su contenido es una prueba fundamental de lo ocurrido, porque para un Juez lo que no salga en ese papel es como si no hubiera pasado.

Y no solo en un juicio. Es también de gran utilidad acompañarlo a la denuncia que vas a poner.

Si pretendes denunciar la agresión consulta primero con un abogado. No te dejes aconsejar solo por la Policía o Guardia Civil ni lo hagas bajo tu propio criterio. Porque lo que digas en esa denuncia es esencial y un simple “fallo” te puede quitar la razón.

Generalmente, por el cabreo que tenemos encima, nos vamos directamente a la Policía a denunciar la agresión, sin tener ni puñetera idea de cómo hacer esa denuncia, de si hay algo que es bueno callarse o no.

Y llegamos a la comisaría (o a un cuartel de la Guardia Civil o ante un Juzgado) y comenzamos a decir en caliente todo lo que se nos viene a la cabeza, sin medir las palabras.

Incluso, en ocasiones, nos dejamos guiar por la propia Policía o Guardia Civil. Pero recuerda que ellos, aunque pretenden ayudar,  no son abogados, y pudieran provocar que metas un “patón” de cuidado.

Y luego vendrán las sorpresas y los lloros. Así que desde ya déjate asesorar por un experto y escríbeme: pablo@miabogadodeconfianza.es

Piensa que más sabe el diablo por viejo que por diablo. Y que en los Juzgados y Tribunales existe un modo de pensar y proceder distinto al que puedas tener tú en tu concepto ideal de “justicia”.

Yo como abogado ya he hecho muchos juicios de este tipo y he podido corroborar como una simple palabra en una denuncia, aparentemente inofensiva para ti que no eres un experto jurídico, lo cambia todo y te quita la razón.

Por ejemplo, nunca digas que antes de la agresión ibas con mucha prisa (porque llegabas tarde a recoger al niño del cole o te estaban esperando desde hacía media hora en una reunión de trabajo).

Este simple comentario puede inducir a pensar, por muy incierto que sea, que el que estaba nervioso eras tú. Que fuiste tú el que perdiste los papeles e inició la pelea. Parece una tontería sin importancia, pero no os podéis imaginar la relevancia que puede tener un comentario como este en un juicio.

O el caso más común: en la propia denuncia se reconoce que en la pelea has golpeado al otro intentando defenderte. Será verdad (de hecho es lo más normal), pero como utilicemos el verbo “pegar” o “golpear” acabamos de cavar nuestra propia tumba.

Porque la legítima defensa, pese a que viene regulada en el Código Penal, no suele apreciarse nunca. Parece que los Jueces le tienen “alergia”.

La legítima defensa rara vez se aprecia en un Juzgado, así que lo que para ti supone “haberte defendido porque te estaban pegando” para un Juez sencillamente supone que también golpeaste al otro y tendrás que responder por ello.

Lo más probable es que en un Tribunal se concluya que ha habido una agresión conjunta. Alguien te ha pegado a ti y tú le has pegado a ese alguien. A los Jueces les da igual quien comenzó la pelea. 

Vamos, que en la generalidad de los casos no se calientan la cabeza: cada uno que responda de las lesiones que ha provocado al contrario y punto pelota.

Conclusión: que a alguien “se le va la pinza” y empieza a golpearte hasta en el carnet de identidad. Tú te defiendes como puedes porque ves que si no el contrario te “desgracia” vivo.

Y encima de todo, luego llegará un Juez y te dirá que la pelea ha sido cosa de los dos, que tú también has tenido culpa, como si fueras un “matón” más, y que te toca indemnizar al contrario. La cara tonto que se te queda no tiene desperdicio.

Si has sufrido una pelea, antes o después tendrás una denuncia en tu contra, aunque tú no hubieras hecho nada, aunque no le hubieras pegado a nadie. Es la manera más práctica y efectiva de defenderse judicialmente. Neutralizar una denuncia con otra.

Seguramente la persona que te ha pegado este mal de la cabeza, pero ya te digo yo que de imbécil no tiene un pelo. Así que no tengas la más mínima duda de que te va a denunciar.

Porque lo más probable es que no sea su primera pelea, y que en estos asuntos tenga mucha “mili” hecha, y sabe perfectamente que la mejor manera de defenderse de tu denuncia es denunciándote a ti.

Y es la mejor solución para el verdadero agresor porque si eso ocurre, te verás en una tesitura: él también te reclamará dinero, con el que quizás se pudiera compensar lo que tú le reclamas a él y en ocasiones se llega al absurdo de que es mejor alcanzar un acuerdo, retirar las dos denuncias y “aquí no ha pasado nada”.

Que no te extrañe que justo después de la pelea se haya ido él solito a una pared y se haya dado un golpe en la cabeza (sí, sí, tal cual lo has leído, que yo ya he vivido como abogado estas cosas) y se auto provoca unas lesiones que luego dice que le has ocasionado tú.

Y salvo que haya testigos o algún vídeo de la pelea que pueda probar lo contrario, a ver como demuestras que es mentira. En ocasiones misión imposible. Porque los Jueces parten de la base de que si alguien tiene lesiones es porque se las ha ocasionado un tercero, no porque el lesionado vaya dándose “calamonazos” contra la pared, aunque en realidad esto ocurra.

Por tanto lo mismo te condenan a ti por “causar” unas lesiones más graves que las que has sufrido. De guasa. Recuerda que los Jueces no se calientan la cabeza, para ellos suele tratarse de agresiones mutuas.

Con todo esto lo que pretendo transmitirte es que las cosas pueden parecer sencillas, pero en realidad se pueden (y suelen) complicar y mucho.

De ahí la importancia de que te asesore desde un primer momento un abogado con experiencia (recuerda:pablo@miabogadodeconfianza.ess). Así que no te dejes llevar por las prisas y haz las cosas con cabeza.

Y para finalizar: ¿qué es lo que podemos reclamar? Pues que se condene al contrario por un delito de lesiones y que te indemnicen por los daños sufridos, tanto los personales como los materiales.

En cuanto a las penas que le pueden caer al contrario, depende mucho de la gravedad de las lesiones o de cómo provocaron las mismas. Hay un amplio abanico de posibilidades (art 147 y siguientes del Código Penal)

Tendrá que indemnizarte en concepto de responsabilidad civil por las lesiones que te ha causado. Para ello habrá primero que concretar los daños personales a través de la correspondiente asistencia y documentación médica.

Luego te verá un forense del Juzgado aunque yo aconsejo que acudas igualmente a un médico privado. En el seguimiento de las lesiones un abogado con experiencia conseguirá, seguro, que te paguen más dinero.

E igualmente puedes reclamar cualquier otro daño que derive directamente de la agresión, como los materiales: una camisa rasgada, unas gafas rotas, un móvil destrozado etc etc.

No tires nada por si fuera necesario aportarlos el día de mañana al procedimiento.

Espero que nunca te veas envuelto en este tipo de tesituras, pero por desgracia le puede pasar a cualquiera. Si yo contará algunas las situaciones que han tenido que vivir mis clientes, Almodóvar tendría historia para tres películas.

 

Imagen de cabecera cortesía de Mario Serrano.

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