CONSEJO PRÁCTICO PARA QUE NO TE ROBEN LA CARTERA POR LA CALLE.

Hoy os voy a contar una curiosidad personal: soy un gran amante de la magia. Ojo, del ilusionismo que yo lo de las velas negras se lo dejo a la bruja Lola.

Y nunca hubiera imaginado lo que esta afición me podía aportar a mi profesión. Porque, en contra de lo que la gente se piensa, el ilusionismo no es solo rapidez de manos (que también)

Es sobre todo psicología. La magia me ha enseñado a comprender como piensan las personas. A poder percibir sus miedos, inquietudes o preocupaciones. Y cuando alguien se sienta en mi despacho me resulta mucho más fácil entenderlo para, luego, poder ayudarlo.

Pero tiene otras aplicaciones prácticas como la que hoy os quiero comentar.

Os lo explico con un ejemplo práctico: siempre que voy por la calle y sufro un tropiezo con alguien, lo primero que hago es echarme las manos a los dos bolsillos: móvil y cartera. De manera instintiva, antes siquiera de mirar a los ojos a la persona que me ha chocado. Antes incluso de tocarme el hombro donde, generalmente, me acaban de golpear.

Y el motivo es una cosa que se estudia mucho en la magia (y que al menos, esto sí, puedo desvelar).

Una persona no puede estar concentrada en dos cosas a la vez. No hay tutia. Sí, sí, muchas mujeres estarán pensando “nosotras sí que podemos hacer dos cosas al mismo tiempo, eso solo os pasa a los hombres”…

Pero bromas aparte, lo cierto es que no es posible. Por lo menos en ese primer instante o momento donde otra cosa nos ha llamado (robado) nuestra atención. Como un golpe en el hombro.

Sencillamente hay un par de segundos en los que te pueden meter la mano en el bolsillo del pantalón que no vas a sentir NADA DE NADA. Porque no puedes concentrarte en dos cosas a la vez.

Y esa técnica tan sencilla es la que usan los carteristas.

Así que ya lo sabes. Cuando tengas un encontronazo con alguien en la calle, reacciona automáticamente como lo hago yo. Primero mano a los bolsillos o al bolso. Que luego ya habrá tiempo de fruncir el ceño y decirle a la otra persona “tenga usted más cuidado, hombre de Dios”

Y si, por desgracia, este consejo llega tarde, y te han birlado la cartera, no dudes en contactar conmigo (pablo@miabogadodeconfianza.es) Especialista en hurtos, robos, en Derecho Penal

 

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